Responsabilidad civil consejeros y directivos o D&O

Ningún alto cargo puede eludir la posibilidad de tomar alguna decisión desafortunada que ponga en peligro los activos empresariales, o provocar pérdidas a terceros.

La legislación actual afecta a todos los altos cargos de cualquier empresa, en el ejercicio de las  funciones de alta gestión bajo la dependencia directa del órgano de administración.

Como administrador, eres tú el que responde con tu patrimonio personal de los perjuicios que te reclamen por actos contrarios a la ley o a los estatutos. También respondes con tu patrimonio si te demandan por negligencia en el ejercicio del cargo.

Además, si formas parte de un Consejo de Administración, respondes de forma solidaria, es decir, pueden reclamarte por decisiones de los otros consejeros, salvo que puedas exonerarte de acuerdo con la ley.

Diferencia entre Administrador y Directivo

  • Directivos: No ostentan la representación orgánica de la sociedad. Responden frente a la sociedad y frente a los Administradores.
  • Administradores: Cuando actúa un Administrador actúa la propia sociedad Responden frente a la sociedad, frente a los Accionistas y frente a terceros. Incluso pueden responder por actos de sus Directivos (culpa in vigilando)
  • La responsabilidad de los Directivos es más limitada que la de los Administradores, salvo supuestos de infracciones penales, tributarias o laborales.

¿Quién puede reclamarte?

  • La propia sociedad
  • Los accionistas, ya sean mayoritarios o minoritarios
  • Los empleados, o incluso los candidatos a un puesto de trabajo
  • Los acreedores Sociales
  • Organismos públicos como Banco de España, CNMV, Agencia Tributaria o Comisión Nacional de la Competencia
  • Los competidores
  • Los proveedores
  • Los liquidadores
  • Cualquier otro tercero que alegue negligencia

¿Cuáles son tus deberes como administrador?

Entre los principales deberes que la ley impone a los administradores, destacan los siguientes:

Deber de diligente administración

Deberá desempeñar su cargo con la diligencia de un ordenado empresario, e informarse diligentemente de la marcha de la sociedad.

Deber de lealtad

Deberá desempeñar su cargo como un representante leal en defensa del interés de la sociedad, y cumplir los deberes impuestos por las leyes y los estatutos.

Prohibiciones

No podrá utilizar el nombre de la sociedad ni la condición de administrador. Tampoco podrá competir con la sociedad ni aprovechar oportunidades de negocio.

Conflictos de intereses

Deberá comunicar tales situaciones al Consejo y abstenerse de intervenir. También deberá comunicar su participación y cargo en sociedades con el mismo, análogo o complementario género de actividad.

Deber de secreto

Aun después de cesar en el puesto, deberá guardar secreto de la información confidencial que conozca en el ejercicio del cargo, no pudiendo comunicarla a terceros ni divulgarla cuando pudiera ser perjudicial para el interés social, salvo en los casos permitidos por las leyes.

QUÉ ES UN SEGURO DE D&O?

Es un seguro de Responsabilidad Civil que protege a los Administradores y Altos Cargos, y da cobertura a reclamaciones por mala gestión presentadas por la sociedad, los accionistas, los empleados, los acreedores y los organismos públicos, entre otros. La mala gestión no sólo es responsabilidad del Alto Cargo sino que también puede ser consecuencia de las actuaciones negligentes de alguno de sus empleados.

El objeto de este seguro es la protección del patrimonio individual de los administradores por los perjuicios financieros causados a terceros como consecuencia de las decisiones tomadas en el contexto de su labor de gestión.

Las garantías mas habituales:
  • R.C. de los Administradores y Altos Cargos
  • Adelanto de Gastos de Defensa
  • Gastos de Representación Legal
  • Gastos de Extradición
  • Gastos de Publicidad
  • Gastos de Gerencia de Riesgos
  • Fianzas Civiles y Gastos de Constitución de Fianzas Penales
  • Reclamaciones por Prácticas Laborales con cobertura a la entidad
  • Cobertura a la entidad en Operaciones de Valores
  • Inclusión automática de nuevas filiales y participadas
  • Sanciones Administrativas
  • Inhabilitación Profesional
  • Responsabilidad Concursal
  • Gastos de Constitución del Aval Concursal
  • Responsabilidad Tributaria
  • Gastos de defensa derivados de una reclamación
  • Indemnizaciones

Además en diciembre de 2014 entró en vigor la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, que modifica la Ley de Sociedades de Capital. entre otras reformas, especifica que la infracción del deber de lealtad determinará no solo la obligación de indemnizar el daño causado al patrimonio social, sino también a devolver a la sociedad el enriquecimiento injusto obtenido por el administrador.

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Ejemplos de reclamaciones